Chocaron la Ferrari, a propósito
Ayer, mientras veía por televisión las lágrimas afuera del mini bunker que montó Yoli en un cheto hotel del Centro y leía en Facebook como algunos rompían en llanto y gritaban que no entendían por qué la gente votaba así. Confieso que me dio un poco de angustia por empatía. Pero a la tercer persona que vi preguntarse lo mismo –insultos al mundo más, insultos al mundo menos– me di cuenta que realmente se creyeron todo. No es que no lo supiera, pero una cosa es una hipótesis, y otra es probarla. Fíjense todo lo que han dicho que pasaría si ganaba el Ángel Exterminador y más de la mitad del electorado lo votó igual. Lo que me mata de risa es que con todas las contras que podría tener y así y todo la gente lo votó. Hay gente que cree que se la van a empomar el año que viene y lo eligió igual. Noten lo que han hecho que con todo lo que dijeron, perdieron. Lo insensato es que se pregunten todavía por qué.


