El salvaje chantaje de la inseguridad
El reclamo salarial por parte de fuerzas del aparato represivo del Estado es un signo alarmante de la descomposición política de un gobierno afectado por la crisis económica del "modelo" -que nunca existió- y por la brutal interna del peronchismo por la sucesión de La Jefa abierta la noche del 27-O, tanto los Nac&Pop de La Jefa, como los Señores Feudales del Interior, como los Mini Gobernas del Conurbano están seguros de que las próximas elecciones los tendrán por ganadores como en 2011, sólo que esta vez no quieren ir juntos. En ese escenario de Gobierno desautorizado los polis entraron en el juego perverso de chantajear a la sociedad y enrostrarle de la peor manera al Gobierno de la "década ganada" que la mitad de la población está excluida de la sociedad -y por lo tanto de un mínimo de respeto de la ley, más allá de que coma o no coma-, que la inseguridad existe y no es "una sensación"; y, sobre todo, que el brutal ajuste que cayó estos dos años de lleno sobre los trabajadores del Estado -y sobre todo, de los estados provinciales- es insoportable. La Jefa llegó al sumun de la desfachatez al festejar mientras la gente se mataba, y tratar de usar el descontrol para victimizarse y usarlo políticamente a su favor, dando a pensar si a esta altura se burla de la realidad o se cree la maniquea interpretación de los hechos que trata de esbozar.



